Nuestro equipo de trabajo se compone por las personas que trabajan directamente con los aborígenes, realizando las giras sanitarias, organizando limpieza de terrenos y construcción de salones comunitarios, fumigando para alejar el fantasma del Chagas, y repartiendo, de acuerdo a la necesidad de cada comunidad, ropa, alimentos y medicamentos.

Para poder desarrollar esta tarea en el monte, contamos con un gran número de personas que trabajan en forma indirecta, donando, recolectando y poniendo en condiciones los elementos que se deben transportar, también colaboran agrupando los alimentos para ser distribuidos en las escuelas y organizando charlas y conferencias en diversas instituciones a fin de conseguir los materiales y elementos necesarios.

Las visitas sanitarias al monte las realizan médicos generalistas, oftalmólogos, odontólogos y paramédicos y se trata de cubrir la atención primaria de la salud, atendiendo y entregando los medicamentos para cumplir su tratamiento completo. Se realiza el control de las embarazadas, muchas veces el primero y probablemente el único durante el embarazo, atendiendo a niños y ancianos. El itinerario de la visita es anunciado por radios locales para que las comunidades se congreguen en las escuelas o centro comunitarios para recibir atención. Un tablón, dos caballetes, lonas atadas a un par de postes debajo de la copa de algún árbol conforman los consultorios de S.O.S. aborigen en el monte, niños tuteándose con la muerte por diarrea o tuberculosis, embarazadas con hambre de tres días, hombres que rechazan la jeringa porque creen que la jeringa les roba algunos años. La escena se repite día tras día, desde el amanecer hasta la noche, a pesar de las temperaturas extremas y la falta de agua se llegan a atender 2000 personas en 7 días.